El matrimonio, un sacramento que debe renovarse.
Los días 11 y 12 de julio, el Santuario celebró la fiesta patronal de San Martín y su esposa, conmemorando el aniversario de su matrimonio. El acto fue presidido por el obispo Olivier de Cagny de Évreux, diócesis donde falleció San Luis Martín.
"El matrimonio, un sacramento que debe renovarse" Este fue el magnífico programa que compartieron las parejas reunidas en Alençon los días 11 y 12 de julio. Si bien una decena de parejas participó durante todo el fin de semana —alternando entre enseñanzas, una vigilia de oración, una procesión de reliquias y la simbólica caminata individual que condujo al reencuentro epistolar en el Puente del Encuentro—, el evento culminó el domingo. Alrededor de cincuenta parejas se unieron a ellos para la misa parroquial y renovar sus votos matrimoniales. Nos complace compartir con ustedes los momentos más hermosos de esta radiante celebración.
Enseñanza del obispo de Cagny – Domingo, 12 de julio de 2026
"Los sacramentos son actos de amor de Dios que nos llegan personalmente." En la fiesta de los santos Luis y Zélie, durante una enseñanza del obispo de Cagny, se nos invitó a redescubrir el matrimonio no como una simple bendición, sino como una verdadera fuerza que emana de Cristo para fortalecer a las parejas. Reflexionemos sobre esta enseñanza esclarecedora, que nos recuerda que la gracia divina está intrínsecamente ligada a nuestra vida cotidiana.
"¿Es santa tu familia?" Homilía del obispo de Cagny
"¿Es santa tu familia?" Con esta pregunta que invita a la reflexión, el obispo de Cagny inició su homilía el 12 de julio. Lejos de presentar un ideal inalcanzable, nos recuerda que la santidad se manifiesta en el seno mismo de nuestra vida cotidiana, con sus alegrías y sus debilidades. Al igual que la pareja bíblica Tobías y Sara, o incluso más aún como Luis y Celia, toda familia está llamada a renovar su alianza con Dios y a convertirse, a través de su amor, en un camino de conversión y profunda alegría. Descubra este mensaje de esperanza, sostenido por la intercesión de nuestros santos esposos.
