Editorial – ¿Recordando que Dios cuida de nosotros?
“Sé que Dios está cuidando de mí, me he dado cuenta de ello muchas veces en mi vida y tengo tantos recuerdos de ello que nunca se borrarán de mi mente”.
Zélie, CF n°156 del 12 de marzo de 1876
Cuando Celia escribió estas palabras a su hija Paulina, ya había pasado por muchas pruebas a lo largo de los años. No era ingenua; era creyente. Al estilo de San Pablo, pudo decir: "Yo sé en quién he puesto mi fe." Th1. Celia, hablando de recuerdos y evocaciones, nos invita a reflexionar sobre nuestras vidas para encontrar la presencia de Dios en ellas. Para facilitar esta reflexión, existen momentos y lugares especiales.
La Casa de Recepción Luis y Celia, cuya bendición-inauguración, ampliamente difundida en el sitio, acaba de tener lugar, bajo la presidencia de Monseñor Habert, el 7 de julio, resulta ser uno de estos lugares… y esto en varios sentidos.
Quedarse en esta casa significa:
- Tomar distancia de una vida cotidiana que nos consume, como Marta en el Evangelio, o Celia con su encaje de Alençon que, a veces, "hace un esclavo".
- Dándonos tiempo para dejarnos sumergir en la vida de los ancianos en la fe que han "Han tenido éxito en la vida" dando tiempo a Dios y a los demás.
- Reconsideremos el lugar que ocupa la oración en nuestras vidas.
Cada persona puede completar útilmente esta lista con uno u otro punto de descentramiento que ayude a recordar cómo Dios está presente en nuestra vida.
Sin duda, este es un buen modo de prepararnos en este tiempo de vacaciones para una vuelta al trabajo que empezará con más facilidad y buen pie que si perdiéramos este recuerdo de las bendiciones de Dios.
Así que, dependiendo del horario de cada uno, que tengáis unas buenas vacaciones... y un buen comienzo del nuevo año escolar.
Guy Fournier, diácono, administrador del santuario de Luis y Celia en Alençon
Août 2019