Dios nos ofrece tres citas
Homilía del Miércoles de Ceniza – 17 de febrero de 2021
"La cercanía de un Dios que se revela misericordioso, lento para la ira y lleno de amor por todos los que lo buscan."
Él está muy cerca y nos ofrece tres encuentros que enriquecerán nuestra Cuaresma. Cualquiera que sea el orden que elijamos, podemos apropiarnos de lo que el Evangelio nos ofrece esta mañana. Curiosamente, la oración no es lo primero que se menciona en el pasaje del Evangelio de hoy.
El primer encuentro es con la limosna, que encarna la caridad y el amor fraterno como la vía regia para llegar al Señor, siempre presente. Es una expresión de caridad que merece un lugar de honor en el encuentro con Dios. Deberemos elegir cómo expresar esta caridad y esta dimensión de la limosna. A pesar del contexto actual, no debemos olvidar las grandes luchas a las que la Cuaresma suele permitirnos unirnos: por una mejor distribución de los recursos, por el desarrollo y por diversas causas, tanto locales como internacionales.
Al leer el escrito esta mañana, me pareció que tal vez deberíamos cultivar entre nosotros una forma de limosna, es decir, de compartir. En un contexto donde a veces prevalecen la desesperación o la negatividad, donde la crítica y las quejas son comunes hacia los demás y hacia uno mismo, ¿acaso no podría existir una forma de limosna, de caridad, que consistiera en reunir todas las cosas bellas que también se manifiestan en los tiempos que atravesamos?
En los últimos años, hemos hablado de esta solidaridad en torno a la atención sanitaria, del amor que demuestran los profesionales sanitarios. Recientemente me impresionó un proyecto de veladas virtuales que permitiría a cualquiera que lo desee reflexionar sobre el plan de Dios para la humanidad.
Hay más de 165 personas inscritas para estas veladas, que tendrán lugar durante esta Cuaresma. No estoy seguro de que, en circunstancias normales, hubiera habido 165 personas en el salón de la Providencia en Alençon. Cuando vemos todas las ofertas de retiros que aparecen en línea, intentemos mirar más allá de lo positivo. Porque siempre podemos comparar lo positivo con lo negativo, y siempre habrá razones. Intentemos discernir el espíritu del Señor. ¿Dónde se manifiesta? ¿Qué espera de nosotros?
En este tiempo especial de Cuaresma, nos uniremos a él, le daremos la bienvenida, daremos testimonio de él, lo compartiremos con los demás y nos comprometeremos concretamente junto a él en la obra que espera de nosotros.
Tratemos de ser centinelas, guardianes de la esperanza, y de llevar esta limosna con nosotros, animados por la confianza de que el Señor no nos abandonará.