Señor Dios,
Por favor, recen por ella. Pongo la salud de mi madre Elisabeth en sus manos. Nunca ha hecho nada malo en su vida y trabajó duro durante 40 años con mi padre. Solo tuvieron 10 años de descanso después de tanto trabajo. Les ruego que nos permitan, a mi madre, tener un poco más de tiempo para ver a su nieta casarse... Les estoy muy agradecida por cuidarla, por sanarla, por salvarla, por aliviar su dolor, por estar ahí para ella en sus miedos, sus ansiedades, sus preguntas. Les pido como si fuera un milagro que por favor la sanen. Seguiré rezando por ella todos los días. Gracias.