Estas palabras las pronunció Gabriel, a las 8:30 a. m. para el examen final de genética. Que el Espíritu Santo te ilumine; la claridad y la serenidad te harán sentir bien. Ese puede ser un contenido sucio, y la oportunidad de probarlo es una etiqueta importante. Que el profesor sea benévolo con él. Muchas gracias. Que puedas estudiar sin dolor y que también puedas confiar en la bioquímica del entorno y la embriología del martes. Dale fuerza y ánimo.