Queridos Celia y Luis: Les escribo para decirles que Teresita está en mi corazón todos los días. Mi jardín está lleno de rosas, para su deleite. Me levanto por la mañana y paso junto a su estatua, la toco y le doy las gracias. Quería expresarles mi cariño con esta breve nota. Espero que en el cielo puedan verme escribiendo esto y mi intención de oración por mi hijo Arturo. Gracias por protegerlo y velar por su familia. Apóyenlo en sus deberes y que la abundancia y la riqueza de su corazón estén presentes en su hogar. Que mi pequeña Maddy sea sabia y crezca en el amor. Amén.