Señor Jesucristo,
Me presento ante Ti con un corazón humilde y arrepentido.
Según tu palabra que dice: "Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, y renueva un espíritu recto dentro de mí", te pido perdón por todos mis pecados.
En tu gran misericordia, lávame, purifícame y hazme digno de acercarme a tu Santa Mesa.
Señor, no soy digno de recibirte, pero di solo una palabra y mi alma sanará.
Concédeme la gracia de recibir tu Cuerpo y tu Sangre con fe, amor y humildad.
Que tu Sagrada Comunión fortalezca mi alma, purifique mi corazón y me transforme según tu voluntad.
Que tu presencia habite en mí, me guíe, me proteja y me ayude a caminar en santidad cada día de mi vida.
Señor, te encomiendo a mi familia y a mis suegros.
Pon tu mano sobre cada uno de ellos: guíalos en tus caminos, sávalos de toda enfermedad, líbralos de todo mal y llena sus vidas con tu paz y tu luz.
También rezo por todos los hombres y mujeres de este mundo.
Perdona nuestros pecados, Señor, y extiende tu misericordia por toda la tierra.
Que tu amor transforme los corazones y que tu paz reine en el mundo.
Padre amoroso, te doy gracias por todas las bendiciones que nos concedes cada día en nuestras vidas.
Bendigo tu Santo Nombre por tu bondad, tu fidelidad y tu amor que nunca se agota.
Que todo sea para tu gloria, hoy y siempre.
Amén.