Santa Teresa, no me abandones jamás. Concédeme que pronto pueda compartir tu felicidad en la dicha de los ángeles y los santos. ¡Oh, Santa! Más pura que el cielo, protégeme, protege a mi amada hija Lou-Anna, a mi familia, protege a todos tus hijos, llénanos de tus favores, adórnanos con tus virtudes. Amén.