RCF – El buen Dios no puede inspirar deseos irrealizables. Santa Teresita 3/5
RCF, 1 de julio de 2020
Santa Teresa cuenta cómo decidió emprender el camino de la santidad. En su época, que es la de los inventos, traza un paralelo con un ascensor.
Sabes, Madre, siempre he querido ser santa, pero ¡ay! Siempre he notado, cuando me he comparado con los santos, que hay entre ellos y yo la misma diferencia que existe entre una montaña cuya cumbre se pierde en el cielo y el grano de arena oscura pisado bajo los pies de los transeúntes. por; en lugar de desanimarme, me dije: el Buen Dios no puede inspirar deseos irrealizables, por eso a pesar de mi pequeñez puedo aspirar a la santidad; crecer es imposible, debo sostenerme tal como soy con todas mis imperfecciones; pero quiero buscar el camino para ir al Cielo por un caminito muy recto, muy corto, un caminito muy nuevo. Estamos en un siglo de inventos y ya no vale la pena subir los escalones de una escalera; entre los ricos, un ascensor los reemplaza ventajosamente. También quisiera encontrar un ascensor que me eleve hasta Jesús, porque soy demasiado pequeño para subir la difícil escalera de la perfección. Entonces busqué en los libros sagrados la indicación del ascensor, objeto de mi deseo y leí estas palabras provenientes de la boca de la Sabiduría Eterna: Si alguno es MUY PEQUEÑO, que venga a mí» (Pr 9,4). Entonces vine, adivinando que había encontrado lo que buscaba y queriendo saber, ¡Dios mío! qué le harías al pequeño que respondió a tu llamado Continué mi investigación y esto fue lo que encontré: “Como una madre acaricia a su hijo, así te consolaré, te llevaré en mi pecho y te meceré mis rodillas ! » (Is 66,12-13) ¡Ah! Nunca palabras más tiernas, más melodiosas llegaron a alegrar mi alma, el ascensor que debe elevarme al Cielo son tus brazos, ¡oh Jesús! Para ello no necesito crecer, al contrario debo seguir siendo pequeño, para llegar a ser cada vez más. Oh Dios mío, has superado mis expectativas y quiero “cantar tus misericordias. (Sal 89,2).
Extracto del Manuscrito C – 3 r°, de Santa Teresa del Niño Jesús.